29 de mayo de 2006

Ecologia Selectiva

Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Martin Luther King (1929-1968)

¿Tan grande es nuestra soberbia como raza, que nos alzamos en defensores de unas especies y verdugos de otras? ¿Qué tiene el Oso Panda, además de su simpatía y de que es estéticamente “lindo”, que lo hace defendible?
Me pregunto si existen suficientes argumentos para defender a:
- Osos pandas
- Ballenas francas australes, o blancas
- Belugas nórdicas
- Pingüinos empetrolados
- Mapaches
- Rinocerontes
- Gorilas en la niebla
- Nutrias sin depilar
- Zorros
- Tigres blancos de bengala

Asimismo me pregunto, si estos argumentos no son perfectamente aplicables a:
- Pulgas
- Garrapatas
- Cucarachas
- Virus ebola
- Ratas
- Cotorras que se comen cultivos
- Polillas
- Moscas
- Mosquitos
- Piojos y Liendres
- Virus y bacterias que provocan resfríos

Hace poco, fui a pasear por el Noroeste Argentino, específicamente la Quebrada de Humahuaca. Lugar identificado casi exclusivamente por los graciosos cardones gigantes. Observé con cierto asombro, que muchos de estos simpáticos cardones estaban afectados por algún tipo de gusano. Preguntando un poco (no soy investigador, ni experto ni nada que se le parezca) me dieron una explicación más o menos así (disculpen pero no recuerdo los detalles):
“Hay un cierto bicho, que ataca un cultivo muy difundido en la zona. Este bicho es considerado plaga, entonces se lo fumiga. Y se ha fumigado tanto que está prácticamente extinguido para beneplácito de los chacareros de la zona. Pasa que este bicho cuasi extinguido, además de los cultivos, se come también a un gusano que es el que ataca los cardones. Sin este bicho, los gusanos están fuera de control, así que están atacando a los cardones. Es probable que terminen haciéndolos desaparecer”


¿DESAPARECER? Pregunté yo. “Si”, me respondieron. “Desaparecer. Cuando se altera el equilibrio en un ambiente, sea agregando una especie o eliminando otra, puede pasar cualquier cosa”, me aclararon. Y quedé atónito. Tal vez estemos participando en un largo velatorio de los queridos cardones. Y todo esto, por la “ecología selectiva”. Que lo parió.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

ahi expreso mi comentario y digo...con todo respeto...no es claro x q defendemos a un panda y atacamos a una cucaracha? el primero es parte de una especie x extinguirse y las cucarachas abundan, se reproducen espontaneamente y transmiten enfermedades...podria seguir, pero...lo bueno viene en frasco chico

la agradecida dijo...

Gracias amigo!!! te esperamos en tu casa para celebrar!!!

Las cucarachas

b. dijo...

ups! tema dificil. Por un lado, estoy totalmente de acuerdo con lo de quién cornos nos nombro 'especie con capacidad de determinar quien vive y quien muere' (pregunta también aplicable a algunos gobiernos que se adjudican la capacidad de determinar quien tira bombas atacantes y quien defensivas).
Por otra parte, y esto en relación al ataque humano a diferentes microbios que nos atacan, podría decirse que muchas especies han diezmado a otras que las ponían en peligro. Es cierto, salvo el hombre, ninguna disponía de más armas que sus dientes, garras o fuerza acumulada de un gran número de individuos.
En fin, creo que la naturaleza nos ha dotado de suficiente inteligencia como para que podamos crear armas como para combatir a las especies que nos producen daño. Pero también no ha dotado de la sufieciente estupidez como para que nos destrocemos entre nosotros día a día y de esa forma evitar la sobrepoblación mundial, mecanismo que naturalmente se controla, en parte, con las plagas y depredadores naturales.